Te lo vamos a decir ya: posicionamiento y seguridad. Estas son las dos cosas fundamentales por las que tienes que cambiar.

La seguridad siempre es un punto crítico en el mantenimiento de los proyectos digitales, no nos cansaremos nunca de repetirlo. Mantener el código y los frameworks actualizados es siempre la mejor manera de prevenir problemas. Hoy, además, nos fijamos en un cambio casi obligatorio y que en estos meses ha tomado casi la misma importancia que la adecuación a la nueva Ley de Protección de Datos.

A día de hoy, alrededor del 80% de páginas cargadas en la red, trabajan bajo https. La idea de Google es seguir esta senda y forzar a que todos los que tenemos websites utilicemos este protocolo. Y si lo dice Google, es mejor que lo hagamos.

Google anunció en 2017 que con su actualización del navegador Chrome 62.X a mediados de 2018, comenzaría a identificar las páginas bajo protocolo http como no seguras. Esto significa que a partir de este verano, el usuario que navegue por aquellas páginas que sigan sin utilizar el protocolo seguro, recibirán un aviso de seguridad. Y como ya te imaginarás, esto no suele gustar a los visitantes, independientemente de si hay fundamento para la alerta porque no se intercambien o guarden datos en un site. Además, Google, que ya venía penalizando los entornos no seguros en el posicionamiento orgánico, le va a dar más importancia a esto.

Ahora vamos a explicar la parte de seguridad. Si no has cambiado o en caso de que ya lo hayas hecho pero quieras saber mejor qué implica este cambio, te vamos a contar un par de cosas interesantes.

¿Que es exactamente el https?

Hypertext Transfer Protocol Secure. O lo que es lo mismo: protocolo seguro de transferencia hipertextual. Básicamente al protocolo estándar de internet sobre el que trabajan las páginas (http),se le añade una capa de seguridad que permite aumentar la protección ante ataques a tu web dirigidos a captar información de tus usuarios. Esto es extremadamente útil en el caso de que manejes formularios o procesos de venta que requieran la introducción de datos. Encriptación de la información que tu usuario y tú compartís online. El certificado de seguridad (SSL) que necesitas para hacer segura tu web y dominio, encripta la información que tu usuario y tu web intercambiáis, haciéndola privada para el resto de internet. Así, el usuario que introduce datos personales o de otro tipo en tu web, tiene la seguridad de que nadie más puede acceder a ellos.

Integridad de los datos.

Cualquier dato introducido está protegido frente a ataques que quieran modificar o borrar parte de los mismos. EL https asegura que los datos compratidos llegarán tal y como se intercambiaron.

Navegación segura

El https evita también que extraños monitoricen la interacción de tus usarios en tu web, por lo que le añade una capa más de confianza sobre como se comportan tus usuarios con tu site.

Autenticación

Los usuarios tienen la seguridad de que están navegando por la web a la que ellos han accedido y no a una copia fraudulenta de la misma.

Por todo esto, es importante tomarse en serio el cambio a https. La dificultad de adecuación dependerá en gran medida de la tecnología de tu site, pero no tiene que ser un proceso infernal si se planifica y se actúa de forma ordenada. Además, no vas a perder posicionamiento, ni se van a duplicar páginas ni se va a comprometer nada en tu historial de posicionamiento si cambias. Muy al contrario, para mantenerlo en el futuro, es un paso que tienes que dar ya.

En el informe sobre transparencia de Google puedes ampliar datos sobre la seguridad en internet.

Visualizar informe

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