“Subir la moral de los empleados, mejorar su sociabilidad y su nivel de satisfacción en el trabajo. Tres objetivos difíciles de potenciar en el entorno laboral, pero que según un estudio de la Virginia Commonwealth University en EE.UU., podrían ver un impacto positivo significativo si se normalizara eso de llevar mascotas a la oficina”.

Compartimos con vosotros la entrevista que nos hizo El Economista hace unos meses. Aunque en España, según apunta el artículo, no se trate de una medida extendida, la asociación estadounidense American Pet Products indica que 1,4 millones de ciudadanos de EE.UU. ya llevan a sus mascotas a sus puestos de trabajo, mostrando niveles de estrés más bajos que aquellos que no lo hacen.

En nuestro caso, como dice Alberto Iop -socio de UVE y dueño de la mascota-, tener a Pancho en la oficina “ayuda a que perfiles tan distintos como informáticos, diseñadores o expertos en Usabilidad tengan dinámicas más naturales y humanas entre ellos”. La realidad es que Pancho tiene carácter: solo le gusta venir a media jornada… pero el tiempo que pasa con nosotros nos alegra con sus andares y sus pañuelos al cuello, y de vez en cuando nos mira con indiferencia, seguramente porque habremos dicho algo demasiado humano :).

Puedes leer el artículo completo de El Economista aquí.

Estudio llevado a cabo por Randolph Barker y Janet S. Knisely, Ph.D., profesores en VCU School of Medicine; Sandra B. Barker, Ph.D., profesora de Psiquiatría en VCU School of Medicine; Rachel K. Cobb, Ph.D., personal investigador en VCU School of Nursing; y Christine M. Schubert, Ph.D., profesora asistente de Bioestadística en el Air Force Institute of Technology.